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Comunidades locales del corregimiento de Chiquí, municipio de San Bernardo del Viento, departamento de Córdoba, en actividades de reconocimiento de las ciénagas del delta del Bajo Sinú. Estas ciénagas, que albergan una importante biodiversidad, son fundamentales para la regulación hídrica al amortiguar las crecidas de los cuerpos de agua.

Pie de foto: Comunidades locales del corregimiento de Chiquí, municipio de San Bernardo del Viento, departamento de Córdoba, en actividades de reconocimiento de las ciénagas del delta del Bajo Sinú. Estas ciénagas, que albergan una importante biodiversidad, son fundamentales para la regulación hídrica al amortiguar las crecidas de los cuerpos de agua.

Adaptación climática desde la raíz: se implementa plan piloto de la Guía Eco-RRD en la comunidad de Chiquí en el municipio de San Bernardo del Viento

31/07/2025 - 18:09

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Resumen de la noticia

La Guía brinda herramientas prácticas a gestores territoriales para disminuir el impacto de los efectos de la variabilidad climática y fortalecer la biodiversidad y los medios de vida de las poblaciones locales.

Desde hace 4 meses organizaciones locales llevan ejecutando las acciones de la Guía con gran éxito.


Contenido de la noticia

Colombia es un país altamente vulnerable a los efectos de la variabilidad climática y el cambio climático, debido a su ubicación geográfica, diversidad ecosistémica y condiciones socioeconómicas. Así lo evidencia el análisis nacional de riesgos climáticos publicado en la Tercera Comunicación Nacional sobre Cambio Climático. Este análisis encontró que todo el país está expuesto a algún nivel de riesgo climático en seis dimensiones: seguridad alimentaria; recursos hídricos; biodiversidad y servicios ecosistémicos; salud; hábitat humano e infraestructura), con el 56% del territorio nacional considerado en alto riesgo.

Como respuesta a esta compleja situación el país ha impulsado alternativas para la adaptación al cambio climático y la reducción de riesgo de desastres por medio de la gestión de los ecosistemas. Para la gestión del riesgo, en el año 2020 se identificaron una serie de iniciativas que responden a la reducción de diferentes amenazas, mediante soluciones basadas en la naturaleza. Gracias a estas iniciativas se han diseñado medidas basadas en ecosistemas que buscan minimizar los efectos de la variabilidad climática y el cambio climático. Es en el marco de estas iniciativas, que se desarrolló la Guía Eco- RDD. 

Del plan a la acción: Guía Eco-RDD para la implementación de medidas de Reducción de Riesgo de Desastre basado en Ecosistemas

Con el financiamiento del Programa EUROCLIMA de la Unión Europea, implementado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (Minambiente) formuló la “Guía para la implementación de medidas de Reducción de Riesgo de Desastre basado en Ecosistemas” (Guía Eco–RRD). Dicha guía propone una metodología para la identificación de oportunidades de implementación de medidas Eco-RRD en las regiones marino – costeras del país.

Llevar la Guía Eco-RRD a la acción requiere esfuerzo, voluntad y recursos económicos, humanos y logísticos. Es así que, desde el proyecto “Diseño e implementación de soluciones basadas en la naturaleza enfocadas en Eco-RRD para mejorar la resiliencia en los socio-ecosistemas marino-costeros de Colombia” se seleccionó el corregimiento de Chiquí, en el municipio de San Bernardo del Viento, departamento de Córdoba para llevar a cabo un piloto que permita aprender desde la experiencia práctica.

La medida Eco-RRD que fue priorizada, siguiendo la Guía, es la rehabilitación ecológica del complejo cenagoso del delta del bajo Sinú. Esta medida incluye tres acciones: 1) Limpieza superficial de caños y canales; 2) revegetalización de las riberas y márgenes de los caños, canales y ciénagas; y 3) sistema de monitoreo comunitario participativo, esta última como una acción transversal y complementaria.

En abril de 2025 tres organizaciones locales iniciaron la implementación de estas acciones que, en tres meses, han logrado la limpieza del 100% de los puntos priorizados, en 6.000 metros lineales, en el caño Macaneo restaurando la conexión con la ciénaga Montero. “En ese caño trabajamos 78 familias, hubo gente que se ganó su platica, compró sus cosas, su mercado. El proyecto nos está generando un beneficio porque también sacamos ese material, limpiamos ese caño y sembramos mangle; ese mangle le va a hacer varios beneficios al pueblo, como que van a llegar peces de agua dulce a anidar ahí en esa zona”, afirma Luis Roberto Canchila, representante legal de la Asociación ambientalista de mangleros de La Balsa municipio de San Bernardo del Viento –ASOAMANGLEBAL–.

A su vez, la Asociación ambientalista agroacuícola del corregimiento de Chiquí del municipio de San Bernardo del Viento –ASOAGROCHI– ha sembrado 2.000 plántulas de mangle en las riberas de los caños y ciénaga El Charcón, y 1.200 plántulas de especies protectoras nativas de la región.

La Junta de Acción Comunal de Chiquí, por último, ha avanzado en la conformación de un grupo de monitoreo comunitario y desarrollado capacitaciones en instrumentos de monitoreo ambiental, por ejemplo, en el uso del limnímetro a partir de su concepto, uso, importancia, instalación e interpretación de datos.

Instalación de las reglas limnimétricas en los puntos de monitoreo definidos en los caños y canales del complejo cenagoso, para medir el nivel del agua y registro del caudal de los cuerpos de agua.


 

Una guía para la reducción de riesgos de desastres basados en ecosistemas

La Guía EcoRRD brinda herramientas prácticas a gestores territoriales para disminuir el impacto de los efectos de la variabilidad climática y fortalecer la biodiversidad y los medios de vida de las poblaciones locales, a través de alternativas naturales como la Adaptación Basada en Ecosistemas (AbE) y las Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN). Como resultado de la implementación del piloto en el corregimiento de Chiquí, el Minambiente tendrá elementos, basados en la experiencia, desde los retos abordados y los aprendizajes adquiridos para retroalimentar la Guía. Por tanto, lo valioso no es sólo pasar del plan a la acción, sino volver al plan desde lo aprendido en la acción.

El enfoque metodológico de la Guía parte de entender el contexto territorial desde los actores y la gobernanza, y los procesos de degradación de los ecosistemas. Luego, se abordan las medidas de Eco-RRD estructurando la solución y definiendo la estrategia de desarrollo que se concreta en una iniciativa de proyecto con objetivos, metas y actividades, así como una ruta de financiación. Posteriormente, se pasa a la acción implementando las soluciones, fortaleciendo la gobernanza para la participación comunitaria y socializando resultados y aprendizajes.

Como elemento transversal, la Guía incluye el monitoreo y evaluación de las soluciones implementadas, pues reconoce la importancia de la información y su análisis para la toma de decisiones de modo que se pueda medir el impacto de las acciones frente a la situación que se requiere cambiar, el riesgo que se busca mitigar y los desastres que se pretende prevenir.

Sobre Euroclima

Euroclima es el programa emblemático de la Unión Europea (UE) que fortalece la asociación con la región de América Latina y el Caribe (ALC) para una transición sostenible y justa, mediante acciones y diálogos tanto a nivel nacional como regional.

Al fortalecer el entorno propicio, catalizar iniciativas clave en sectores prioritarios y facilitar el acceso y la movilización de financiamiento e inversión climática y verde, la UE y los países de ALC están sentando las bases para la transformación profunda necesaria que permita colaborar y hacer frente a las amenazas inmediatas y existenciales que enfrentamos.

Euroclima es un programa enmarcado en la estrategia Global Gateway, cofinanciado por la Unión Europea y el gobierno federal de Alemania a través del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ).

Euroclima se implementa bajo el espíritu de Equipo Europa y mediante el trabajo sinérgico de ocho agencias de Estados miembros de la UE y de las Naciones Unidas: la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), el Grupo Agence française de développement (AFD y Expertise France), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIIAPP), la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).