La lengua materna es identidad y el corazón de la cultura del pueblo indígena Nasa en Colombia
Resumen de la noticia
En el suroccidente de Colombia, en el departamento del Cauca, habita el pueblo indígena Nasa, un territorio denominado por ellos como Sek Sxab Kiwe, quienes desde el año 2011 vienen desarrollando acciones para revitalizar el conocimiento y uso de su lengua propia, el Nasa Yuwe, capacitando promotores y docentes que impulsaran procesos de alfabetización, traducción, enseñanza para adultos, comunicación y producción cultural.
En el año 2023, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo – AECID, se une, apoyando el proyecto “Implementación del Plan de Revitalización del Nasa Yuwe”, que venían trabajando el Centro de Educación, Capacitación e Investigación para el Desarrollo Integral de la Comunidad – CECIDIC con apoyo de la ONGD Garabide.
Este proceso surgió de una reflexión profunda de las comunidades, de las familias, de los mayores y mayoras (como se les denomina a las autoridades tradicionales, que son guardianes del conocimiento ancestral), donde se reconoce que palabra no solo es un medio para comunicarse, sino la memoria viva, la raíz y el futuro de su pueblo, es el corazón de su cultura y sin ella se debilitan las formas de relacionarse con la Tierra y con la historia.
Por eso, hablar Ju’gthëwe’sx Pthüusenxi – (la lengua ancestral legado desde la madre tierra), no es solo aprender palabras, es recordar quiénes son y desde dónde vivir, practicar y transmitir los saberes, principios y la memoria ancestral, a lo que ellos le denominan “caminar la palabra”.
Como lo explica Francia Elena Mestizo, Coordinadora del proyecto, “La palabra propia no es pasado, es presente y es futuro. Cada vez que una niña, un joven o un mayor pronuncia Ju’gthëwe’sx Pthüusenxi, se renueva el compromiso con la continuidad del pueblo Nasa. El futuro de nuestra lengua somos los hablantes - Ju’gthë’we’sx pthüusenxi’s ïtxi üswaja’ nasa we’wkuthçxäa yuun.”
El proyecto abarca la adquisición, fortalecimiento y aprendizaje de lengua, tanto en personas hablantes como en quienes, por distintas razones, no tuvieron la oportunidad de aprenderla en su infancia. Se ha puesto especial énfasis en jóvenes, adultos, niñas y niños, entendiendo que la revitalización lingüística solo es posible cuando involucra a todas las generaciones.
Las estrategias principales se centran en la enseñanza comunitaria de la lengua a jóvenes y adultos, hablantes y no hablantes, así como en la enseñanza bilingüe en la escuela, como un espacio clave para sembrar desde temprana edad el amor por la palabra propia. Estas acciones no se limitan al aula; se extienden a la familia, a la comunidad, a los espacios cotidianos donde la lengua cobra sentido y vida.
Desde esta convicción colectiva, el proceso ha definido caminos claros para avanzar. Uno de ellos ha sido el diseño de metodologías propias, pensadas desde su realidad cultural y territorial, diferenciadas según los grupos de edad y los niveles de conocimiento de la lengua. Estas metodologías no buscan imponer, sino acompañar, motivar y despertar la palabra desde el respeto por los ritmos de cada persona.
Proyectar lengua propia como fundamento de la identidad del pueblo indígena Nasa, hace parte de sus “Planes de Vida”: procesos de planificación y reflexión colectiva que buscan fortalecer la identidad cultural, la autonomía y el bienestar de la comunidad. Estos planes se enfocan en la protección del territorio, la cultura, y el desarrollo de proyectos productivos y sociales que beneficien a la comunidad, basados en sus valores y cosmovisión.
Otro eje fundamental ha sido la formación de dinamizadores y dinamizadoras comunitarias, hombres y mujeres comprometidos con el cuidado de la lengua, quienes asumen el rol de multiplicadores del proceso en los distintos espacios del territorio. Ellos y ellas no solo enseñan, sino que animan, escuchan y caminan junto a la comunidad, fortaleciendo el uso cotidiano de la lengua.
Actualmente, el proceso cuenta con grupos de formación de jóvenes en distintos niveles, espacios de aprendizaje para adultos en los tres territorios, y acciones dirigidas a niñas y niños desde transición hasta los primeros grados de primaria. De esta manera, la lengua vuelve a escucharse en las voces jóvenes, en los relatos de los mayores, en el juego, en la escuela y en la vida diaria.
Paralelo a la formación, se ha venido fortaleciendo la producción cultural y de materiales propios, que apoyan las metodologías y recogen saberes, historias, palabras y sentidos del territorio. Estos materiales no solo cumplen una función pedagógica, sino que se convierten en herramientas de memoria y afirmación cultural.
En este caminar, una enseñanza se ha hecho cada vez más clara para la comunidad: su lengua no se está muriendo; se debilita cuando deja de ser hablada, cuando se apaga la palabra en el corazón. Por eso, revitalizar Ju’gthëwe’sx Pthüusenxi es también sanar a las personas, fortalecer el tejido comunitario y reafirmar su relación espiritual con la Madre Tierra.
A través del proyecto también se han desarrollado diálogos con experiencias de otras comunidades que también realizan procesos de revitalización lingüística, lo que les ha permitido fortalecer el intercambio de saberes desde el respeto y la autonomía cultural.
El Proceso de Ju’gthëwe’sx Pthüusenxi sigue caminando, como memoria y esperanza. Como indica Francia Mestizo “Mientras exista comunidad, territorio y voluntad colectiva, nuestra lengua seguirá viva. Cuando hablamos nuestra lengua ayudamos a sanar la Madre Tierra - Ju’gthë’we’sx pthüusenxi we’wçxa Uma Kiwe’s yu’çe’jn üstha’w.”