Impulso de seguridad alimentaria y liderazgo femenino en Haití con transformación agrícola

Una iniciativa de la AECID en Bainet, permite a 120 mujeres rurales gestionar directamente la transformación del maíz y fortalecer el acceso a alimentos y medios de vida sostenibles

En el marco del Día Mundial del Hambre, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, pone en valor iniciativas que contribuyen a combatir la inseguridad alimentaria fortaleciendo las capacidades productivas de las comunidades y promoviendo el liderazgo de las mujeres rurales.

En las comunidades aisladas de Bainet, en Haití, el sonido repetido de los pilones manuales utilizados tradicionalmente para moler maíz y mijo ha comenzado a desaparecer. En su lugar, el funcionamiento de molinos eléctricos instalados en seis Unidades de Transformación del Maíz (UTM) está transformando la vida cotidiana de muchas mujeres agricultoras.

La intervención, financiada por la AECID y desarrollada junto a Solidaridad Internacional (NESI) y las organizaciones locales CROSE, Fanm Deside y Refoj, tiene como objetivo fortalecer el empoderamiento político y económico de las mujeres rurales y contribuir al derecho a una vida libre de violencia.

TECNOLOGÍA CONTRA LAS DESIGUALDADES

Durante años, tareas como la molienda manual del maíz suponían una carga física y de tiempo considerable para las mujeres de estas comunidades. Muchas dedicaban varias horas al día a una actividad imprescindible para la alimentación familiar, reduciendo el tiempo disponible para otras tareas productivas, educativas o comunitarias.

Las participantes explican que el uso de esta técnica resultaba agotador. Las nuevas infraestructuras del proyecto permiten reducir esa carga y liberar tiempo para otras actividades esenciales.

Hoy, las nuevas infraestructuras permiten reducir significativamente esa carga y liberar tiempo para otras actividades esenciales.

MUJERES QUE GESTIONAN SU DESARROLLO

Más allá de la mejora tecnológica, el proyecto ha impulsado un modelo basado en la autonomía económica y el liderazgo local. Las seis unidades instaladas son gestionadas directamente por 120 mujeres rurales, que han recibido formación técnica y en administración y participan activamente en la organización y sostenibilidad del sistema.

Desde la puesta en marcha de las UTM en octubre de 2025, las unidades han procesado alrededor de 28.800 libras de maíz y otros granos básicos, equivalentes a unas 4.800 ollas de producto transformado.

La actividad ha generado además ingresos que se reinvierten en el mantenimiento y fortalecimiento de estas infraestructuras comunitarias.

La experiencia de Bainet refleja cómo el fortalecimiento de capacidades locales puede contribuir simultáneamente a mejorar la seguridad alimentaria, impulsar la igualdad de género y generar medios de vida más sostenibles.

En un contexto marcado por la vulnerabilidad económica y alimentaria, intervenciones de este tipo permiten reforzar la resiliencia de las comunidades rurales y apoyar modelos de desarrollo gestionados desde el propio territorio.

Con iniciativas como esta, la AECID reafirma su compromiso con una cooperación que sitúa a las personas y a las comunidades en el centro de la respuesta frente al hambre y las desigualdades.

Temática

Desarrollo rural, seguridad alimentaria y nutrición Haití Desarrollo Rural y Agrícola Derechos Humanos

ODS

ODS 2. Hambre cero

Fecha

28/05/2026 - 06:14

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